Te comparto un comentario sobre el evangelio de este domingo que compartí en la comunidad del seminario, en ocasión de aprender a hacer una celebración de la Palabra (acorde al ministerio de Lector, recibido)... En este comentario, voy a continuar con la línea del Padre Julio en la homilía del martes, en la cual hizo un elogio de la rutina, destacando la alegría y el privilegio de poder hacer lo que hacemos todos los días y que, si bien es lo mismo que los días anteriores, son oportunidades para dar gracias a Dios. En esta misma sintonía, quisiera que podamos dar gracias a Dios juntos en esta tarde. Somos unos privilegiados, verdaderamente, de estar en el seminario, caminando todos tras los pasos de Jesús, cada cual, con su camino, levantándonos todos los días en busca de su mirada; de su abrazo; de su encuentro. Nos disponemos, todos los días, cada uno a su manera, a estar con él. En la misa diaria, en el desayuno, en la facultad, en el almuerzo, en el descanso, en el...