Y es propio del que ama el callarse y mirar, son miradas silenciosas que aman, ya no es necesario hablar. Tus ojos dejan ver el corazón, como ventana puedo ver lo que hay en vos. Y así el silencio, amigo, no nos aburrirá, y en tus ojos leeré la verdad. Y es propio del que ama el callarse y mirar, son miradas silenciosas que aman, ya no es necesario hablar. Mi vida yo daré junto con mi amor. Lo hizo Jesús por mí, yo lo haré por vos. Como el grano de trigo para crecer tendremos que morir para nacer. Y es propio del que ama el callarse y mirar, son miradas silenciosas que aman, ya no es necesario hablar. https://open.spotify.com/track/2aFj36SNLP8fvK6AuJ7lMW?si=3270dffe3cd240e9 (interpretada por el Coro Jeremías de la Parroquia San Nicolás de Bari, Arquidiócesis de Buenos Aires) Cada vez que escucho esta canción, no puedo no estar cantándola todo el día o lo que quede de él. Tantas...