Toda una vida conociéndote.
Desde los 7 años estuvimos cerca y
aprendiendo uno del otro.
Es una vida que pasó y pasa, que con vos se
vuelve más significativa.
La vida toma otro color.
La vida florece de una manera distinta.
En vos encuentro muchas cosas.
A vos te conozco de diversas maneras.
Te conozco recién levantada, despeinada, con
mal aliento, sin maquillaje.
Te crucé fuera de tu eje, mientras parecía
que no te podías mantener en pié, dejándome una impresión no muy buena de lo
que sos.
Escuché hablar de vos muchas veces, algunas
veces muy bien y otras muy mal, haciéndote muy mala fama de todo lo que te
pasaba en tu interior y todo lo que te pasaba en el exterior.
No evité sumarme a esos malos comentarios,
haciendo carne la ajena experiencia de las personas que se cruzaban con vos y
no se iban muy contentos.
Me entristecí al verte golpeada, injuriada,
maltratada, con los ojos tristes.
No verte bien me apena, pero hay que
reconocer que muchas veces le pifias en algunas cosas, pero porque sos humana.
Todos tenemos nuestros errores, ¿por qué vos
no habrías de tenerlos?
Sos tan divina que asusta que sigas en pie a
pesar de tanto pasado.
Arrugas no te faltan, ni tampoco esa
juventud que te renueva a cada paso mínimo que das.
En cada persona que se quiere acercar a vos,
estás y permaneces junto a ella hasta el final
Porque ser fiel amando es tu mejor cualidad
y por la cuál me sigo quedando.
Un tal Jesús hace dos mil años
aproximadamente habló de que no hay mayor amor que dar la vida. Y vos seguís
dándote, siendo fiel a las palabras de ese gran hombre divino que te creó.
¿Cómo no quererte? ¿Cómo no amarte?
Muchas veces dicen que estar con vos es un
acto de fe, pero yo creo firmemente que estar con vos es un acto de Amor, reconociendo
que el Amor es permanecer en Cristo, sabiendo que Él pasó por la cruz. Es
decir, sabiendo que amar vale la Cruz y que el Amor no tiene otra forma más que
el de una Cruz.
Con todo lo que eso significa y con todo lo
que eso se duplica al abrazarlo.
Muchas veces te vi sola y mal acompañada.
Muchas veces padecí tu soledad y tu mala
compañía.
Los que nos encargamos de contarle a los
demás de vos y del que te creó, muchas veces le pifiamos, pero porque somos una
pifia con patas, que camina como puede con la infidelidad fiel de nuestros
corazones.
En estos años te vi como maltratabas.
Vi la capacidad de hacer daño o de hacer el
bien que tenés.
Fui testigo al saborear la soledad de lo que
te sostiene en compañía y gusté de ello entrañablemente.
Me embarré hasta el cuello de esa capacidad
de la que te contaba recién, pero dentro del mismo barro vislumbré personas que
tenían en sus cuerpos la marca del barro seco, y unas llagas invisibles
marcadas a fuego en sus corazones, cabeza, manos y pies.
En la oscuridad se da la salvación me
contaba una persona cuando me enfocaba sólo en lo oscuro y no en la salvación
que en ella ocurría.
No se enciende una lámpara para enconderla
debajo de la cama dijo Jesús.
Hoy la luz me toma por completo con Amor y
mucha paciencia.
Me dijiste que persevere a pesar de todo, ya
que ser fiel y amar es lo que mejor te sale.
Los que te acompañan y forman, hacen lo que
pueden y dejan entrever el Amor de tu interior, de tu Creador; de aquel que te
fundó.
Hoy mi amada Iglesia, te confirmo mi
perseverancia y mi intento de estar con vos hasta el día que me muera. Sé que
no es fácil y vamos a seguir luchando con Amor juntos, pero no puedo mirar para
otro lado cuando te veo sufrir o llorar por nuestros límites. Déjame que pueda
entrar con vos en el corazón de Jesús, para sentir como él, amar cómo él y
vivir cómo él.
Amada Iglesia, no quiero otra cosa que
transmitir el mensaje de Amor que sostiene tus paredes y así poder llevarlo a
las personas que no tienen casa ni Amor, para poder ser casa de todos y Amor en
todos.
No puedo negarte.
No puedo no amarte.
No puedo (ni quiero) dejarte.
Quiero seguir en éste, nuestro camino.
No me dejes, Jesús, alejarme de ella, porque
en ella te encuentro y en ella vivís dentro.
Enamorada mi alma se encuentra.
Cero despechada, lejos de odiarte, siento un
fuego y un Amor que sólo me impulsa a amarte.

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