"Son miradas silenciosas que aman".
Aman el salir de sí.
Encontrarse los corazones que, unidos, cantan.
Desafinar es lo normal.
Poner todo de sí para entonar es complejo.
Sin embargo, si me rindo, me pongo viejo.
El Amor hace que todo se vuelva real.
Estás, Jesús, en medio nuestro,
cuando tenemos lugar para el encuentro.
Desde la humillación por Amor
hacia el silencio interior.
No me malinterpretes, no es silenciarse,
es, por medio de la caridad, amarse.
"Es propio del que ama, el callarse y mirar,
ya no es necesario hablar".
Un corazón paciente y ardiente te pido
no me dejes tirado,
ya que te amo demasiado,
como para querer quedarme en el pecado.
Pulime con tu sonrisa
y, que esa dulce brisa,
en mi descanso ilumine
tu misericordia insigne.
Virgen de mi alma,
Madre mía,
no me dejes sin tu amparo,
al llegar al final del día.
JR.

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