Ir al contenido principal

Eucaristía.




En el retiro ignaciano del año pasado, recibí una gracia hermosa que es la de darme cuenta de que no entiendo a Jesús y su obrar, pero lo siento y porque lo siento, lo entiendo. Está gracia vino cuando contemplaba la Cruz. Lo mismo me pasa con la Eucaristía… ¡Qué misterio! El creador del universo, de nosotros, que no tiene fin ni principio, que todo: lo ve, lo sabe, lo siente, lo escucha, lo vive, lo comprende, lo abraza, lo percibe, lo sostiene… Ese mismo, se queda en un poco de harina y agua, al cual nosotros nos empeñamos en darle una forma redonda "perfecta" y cada vez más parecida a un plástico que a pan y le ponemos figuras, etc… es evidente que por nuestra fragilidad queremos signos para llegar al signo. Sin embargo, El signo no hace nada más que estar… así nomás… simplemente está. Se deja aplastar, moldear, profanar, quebrar, repartir sin egoísmos, manipular, morder, ingerir, disolver, romper… y no dice nada, porque su sola presencia en la Eucaristía lo dice todo. 

Renueva su entrega. Renueva la locura sabía de Dios. Revela el significado del Amor. Revela lo más íntimo de Dios, deja su corazón latiendo en nuestras manos, en nuestras pecadoras manos; pecadoras consagradas manos. Se deja reposar en nuestras manos.

Es pan, que ni parece pan. Es Dios que ni parece Dios. Es El signo, que parece que ni significado tiene. Es locura para nosotros, pero es sabiduría para Dios. Es adictiva.

Es enseñanza: está todos los días en silencio, aguardando que nos acerquemos a Él y lo ingiramos. Es el obrar de Dios que por su infinita paciencia tiene para con nosotros este accionar. Día a día. No nos obliga, nos espera. No nos reta, nos escucha. No se va, se queda. Ni siquiera se queja del lugar en dónde lo ponemos… no dice nada, con tal de que Él siga estando en medio nuestro. Él está y eso es lo importante y lo único esencial.

Él está y nos (me) mira con Amor, esperando que lo miremos cara a cara, nada más… ni siquiera nos pide alguna postura particular. Él quiere, que así como Él está siempre, nosotros podamos mirarlo un rato en esta revelación loca de su Amor desinteresado.

Y si nuestro Papá del cielo nos llama en la Eucaristía… ¿Cómo no vamos a ir?


JR.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Gracias comunidad de Santa Francisca Cabrini

  6/02/2026 Querida comunidad de Cabrini. Simplemente quería agradecerles por todo lo que me dieron en este tiempo. Cuando llegué, dije que había pasado por 7 parroquias y ahora, Dios, en su providencia me manda a otra diócesis (de la cual todavía no sabemos nada, así que les pido que recen mucho por ese destino). Ha sido un año hermoso el que compartí con ustedes, con unos más y con otros menos, pero siempre me sentí en casa, desde que llegué, cuando alguien, en nombre de toda la comunidad me abrió la puerta y me dijo con una sonrisa: “bienvenido a casa”. A partir de ahí, me supe en casa. Y esa bienvenida se iba replicando en cada uno de ustedes con los que me iba encontrando, día a día.  Misas, adoraciones, scouts, guías, acción católica, catequesis, noche de la caridad, tardes de dar ropa a la gente de la calle, madres de Cabrini, y toda la comunidad… estudiar y compartirles como me iba yendo en la facultad. Luján, con ese carrito y esa llegada empapados. La convivencia con...

La humanidad de Jesús como clave para nuestra divinización

Me pareció interesante subir acá un trabajo de síntesis que nos piden para realizar en la facultad. En vez de que quede simplemente entre la facultad y yo, me gustaba la idea de subirlo acá. Capaz sirve y suma y sino, bueno, no pasa nada.  Te aviso, de ante mano, que son 20 páginas. Digo, para que sepas... Es de fácil lectura igual. Espero te sirva! PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATÓLICA ARGENTINA FACULTAD DE TEOLOGÍA   Síntesis teológica   La humanidad de Jesús como clave para nuestra divinización     Alumno : Romani Jonathan.       La humanidad de Jesús como clave para nuestra divinización Índice   I.                     Introducción II.                   Humanidad II. I.   San Agustín: deseo de trascendencia del hombre III. ...

Lo vale.

  Algunos de ellos, te van a decir “vale la pena”, otros seguro que te digan parafraseando lo anterior, “vale la alegría”, otros quizás enfatizan más en las renuncias y en la alegría de superarlas con Dios, otros quizás enfatizan en la gracia de Dios de saberse muy amados, siendo bendecidos por su mano, sabiéndose tatuados en la palma de su mano. Otros, quizás estén de acá para allá en el día de hoy y no tienen tiempo para detenerse un segundo para contestar los mensajes ni para tomar un vaso de agua, otros en cambio, quizás se pudieron tomar el tiempo de contestar mensaje por mensaje. Algunos serán más quejosos, otros serán menos quejosos. Alguno estará, en este momento celebrando misa, algún bautismo, algún responso, alguna comunión, confesando, escuchando a alguien o quizás hoy se pudo dar el lujo de dormir un poquito más o de rezar un poco más. Algún rostro con cuellito de cura sin dudas se te iba apareciendo a lo largo del texto. No dejes de lado ese rostro. Hoy, en su día, ...