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¿Y qué?

  ¿Y qué si te digo que estoy feliz? ¿Y qué si te digo que me voy a dormir con una sonrisa en el corazón? ¿Y qué si te digo que tuve un día excelente? Es más... ¿Y qué si te digo que tengo una vida excelente? ¿Y qué si te digo que para mí vivir está cargado de sentido? ¿Y qué si te digo que ya el vivir es mi sentido porque sigo al que es vida y vida en abundancia? ¿Y qué si la vida es complicada, pero hay algo que lo simplifica? ¿Y qué si te digo que vale la alegría y la pena vivir? ¿Y qué si te digo que no puedo bajar los brazos porque hay un Amor inmenso que me empuja y sostiene? ¿Y qué si estoy loco? Si ésta locura es lo más coherente que puedo ser. ¿Y qué si te pasa lo mismo?  Todo se cae y nada se sostiene por si mismo hoy. Todo pende de un hilito y somos como hielos a punto de derretirnos en un microondas lentamente. Nos calentamos sin sentido; nos gastamos sin sentido. Entre desesperanza y desesperanza, sigo eligiendo la fidelidad de aquel que me amó primero y que me si...

Mi alma canta...

  Éste magníficat, nació para poner en común la vivencia de la misión de invierno que realizamos con el grupo misionero San Bernardo de la parroquia San Nicolás de Bari, el pasado fin de semana largo. « Mi alma canta la grandeza del Señor por tanto recibido en tan poco dado en esta misión. A su vez, mi espíritu se estremece de gozo en Dios, mi Salvador al ver la fe de las personas, sobre todo en la fe que tienen a la virgencita. Me llena de emoción al ver como Dios miró con bondad la pequeñez de su servidora Irma que a las 3am reza el rosario por más que la vida le pone trabas con un hijo internado con una bala en el pecho… y de tantos otros que con todo su corazón aman a María. Así los mantiene cerca suyo revestidos del don de la fe, atraídos por lazos de amor, protegidos de la muerte eterna. Por la fe en ella, permanecen en Dios. En adelante todas las generaciones me llamarán feliz, porque el Todopoderoso ha hecho en mí grandes cosas a través de los oriundos del barrio y me...

Lo vale.

  Algunos de ellos, te van a decir “vale la pena”, otros seguro que te digan parafraseando lo anterior, “vale la alegría”, otros quizás enfatizan más en las renuncias y en la alegría de superarlas con Dios, otros quizás enfatizan en la gracia de Dios de saberse muy amados, siendo bendecidos por su mano, sabiéndose tatuados en la palma de su mano. Otros, quizás estén de acá para allá en el día de hoy y no tienen tiempo para detenerse un segundo para contestar los mensajes ni para tomar un vaso de agua, otros en cambio, quizás se pudieron tomar el tiempo de contestar mensaje por mensaje. Algunos serán más quejosos, otros serán menos quejosos. Alguno estará, en este momento celebrando misa, algún bautismo, algún responso, alguna comunión, confesando, escuchando a alguien o quizás hoy se pudo dar el lujo de dormir un poquito más o de rezar un poco más. Algún rostro con cuellito de cura sin dudas se te iba apareciendo a lo largo del texto. No dejes de lado ese rostro. Hoy, en su día, ...

Andas inquieta y nerviosa por tantas cosas...

  «En aquel tiempo, entró Jesús en un pueblo, y una mujer llamada Marta lo recibió en su casa. Ésta tenía una hermana llamada María, que, sentada a los pies del Señor, escuchaba su palabra. En cambio, Marta estaba atareada con todo el servicio de la casa; hasta que se paró y dijo: «Señor, ¿no te importa que mi hermana me haya dejado sola con el servicio? Dile que me ayude». Pero el Señor le contestó: «Marta, Marta, andas inquieta y nerviosa con tantas cosas; sólo una es necesaria. María ha escogido la mejor parte, y no se la quitarán». Te propongo dejarte llevar por tu imaginación. Dejá que el Espíritu Santo actúe en tu mente y en tu corazón para poder contemplar este pasaje del evangelio que acabamos de leer. Dejate llevar… Era un día caluroso, pleno medio día, con el sol arriba de las cabezas de los discípulos y del mismo Jesús…  Primero que nada, recordá que antes de esta escena, Jesús estuvo por mucho tiempo en medio de una gran multitud que lo escuchaba enseñar con palabr...

Es propio del que ama...

    Y es propio del que ama el callarse y mirar, son miradas silenciosas que aman, ya no es necesario hablar.   Tus ojos dejan ver el corazón, como ventana puedo ver lo que hay en vos. Y así el silencio, amigo, no nos aburrirá, y en tus ojos leeré la verdad.   Y es propio del que ama el callarse y mirar, son miradas silenciosas que aman, ya no es necesario hablar.   Mi vida yo daré junto con mi amor. Lo hizo Jesús por mí, yo lo haré por vos. Como el grano de trigo para crecer tendremos que morir para nacer.   Y es propio del que ama el callarse y mirar, son miradas silenciosas que aman, ya no es necesario hablar.   https://open.spotify.com/track/2aFj36SNLP8fvK6AuJ7lMW?si=3270dffe3cd240e9 (interpretada por el Coro Jeremías de la Parroquia San Nicolás de Bari, Arquidiócesis de Buenos Aires)   Cada vez que escucho esta canción, no puedo no estar cantándola todo el día o lo que quede de él. Tantas...

"Corona de los ancianos son los nietos..."

  Por esas arrugas, por esas charlas, por esas risas, por esos enojos, por esos abrazos con aroma propio y característico de cada uno, por ese cerrar de ojos sumado a ese abrazo y a un “ te amo ”, por esas caminatas que te llevaban de la mano para que no te pierdas y de repente se convierten en un “ agarrate abu… ojo con el escalón; esta calle está hecha bolsa, no se puede caminar ” … Por esas chicanas con sonrisa pícara que esperan una respuesta en ese niño que se enojaba por cualquier pavada que ahora son un “ ojalá vuelva a chicanearme desde el cielo ”. Por esos corazones que formaban y forman el tuyo infringiendo la ley de tus padres, quedando ellos como los mal criadores número uno, pero que en el fondo de todo; “ en la verdad de la milanesa ”, sabemos todos que son la educación por excelencia que excede y supera todo tipo de educación formal. Por esas vacaciones vividas con tanto cariño, con un simple estar con ellos escuchando cómo discutían entre sí, mientras te mandaba...

Morite de Amor...!

  Hay tanto dolor, hay tanto miedo, hay tanta tristeza, hay tanta desesperación, hay tanta preocupación, hay tanta frialdad, hay tanta angustia a flor de pecho, hay tanta soledad, hay tanto llanto, hay tantos gritos ruidosos y silenciosos de voces que no son escuchadas y son directamente calladas, hay tanta fragilidad, hay tanta incertidumbre, hay tantas muertes, hay tanta distancia, hay tanta herida todavía sangrando, hay tanto silencio, hay tanto abandono, hay tantas cosas no trabajadas que son tapadas con disfraces que a fin de cuentas se gastan y se echan a perder, hay tantas adicciones, hay tantas personas perdidas, hay tanta pobreza, hay tanto orgullo… Sí, es angustiante. Y me quedo corto al mencionar la cantidad de cosas que cargan y llenan de trabas la esperanza en alguien que quiere salir adelante y a cada instante se topa con la empatía por algunas de estas cosas en este mar de angustias, o “valle de lágrimas”, como se lo llama en alguna oración católica a la virgen con...